Manuel Aguilar Bonilla (Genealogía)

Mi Familia y el Dr.Manuel Aguilar

Bonilla.

Conocí al Doctor Aguilar Bonilla desde mi temprana edad y su consultorio estuvo mucho tiempo contiguo a la casa en que habitábamos cuando yo cursaba apenas la escuela primaria o tal vez desde unos años antes.

Su personalidad, su competencia profesional y su éxito económico y  social hizo que creciera una admiración única y que llegaría a ser  para mi la personificación del modelo de hombre que deseaba  cuando fuera grande.

Sobre esa experiencia y sobre mis sentimientos en aquella época de mi infancia quiero dejar un relato, que lo empezaré acerca de mi familia y la forma en que viviamos.

Mi familia y la casa que habitábamos.

Vivíamos en una enorme y vieja casona de Madera situada en la Calle Primera, antiguamente  llamada Calle del Laberinto, en la Ciudad de San José, durante las décadas cuarenta y cincuenta del siglo pasado.  Éramos una familia singular formada por mi abuela, mi tía y sus tres hijos, mi madre y yo.

La casona estaba situada en la acera este de la calle y tenía el número 656, el cual significaba que se encontraba a 56 metros sur de la Avenida 6; en la esquina Norte o sean en la esquina de la Calle Primera y la avenida 6,  estaba ubicada la Escuela Juan Rudín, ocupando la antigua casa del Doctor Castro Madriz, ex presidente de la República, contigua a esta estaba la casa de habitación de don Gerardo Vargas Arce y su señora doña Maria Rosa Vargas Méndez de Vargas. Luego seguía hacia el Sur el Salón de Trabajos Manuales de la Escuela, que en esa época lo dirigía don Ramón Teófilo Quesada, y a continuación nuestra enorme casa, caracterizada por su corredor frontal con  su columnas de madera que servían de sostén a los pisos superiores y su baranda también de maderos contornados.

La casa  estaba conformada por tres casas de habitación. Lo mismo el corredor frontal que se dividía en uno mediano, otro  pequeño y otro grande. La Primera casa la ocupaba doña Ángela Robles de Fernández, viuda del licenciado don Joaquín Fernández Montúfar, la parte superior, segundo y tercer piso, doña Carmen Portela, quien a su vez rentaba habitaciones a hombres solos. Y en la parte mayor de la casa, costado sur, la  habitábamos mi abuela doña Lita Bustamante Castro, mi tía doña Virginia Jiménez viuda de don Miguel Alvarado Sandoval y mi madre doña Clemencia Jiménez Bustamante. Y mis primos Miguel, Ana Flora e Isabel Alvarado y yo.

La casa tenía una escalera de cinco anchas gradas de mosaico que terminaban en una puerta de madera de dos hojas, una vez adentro se desembocaba en un zaguán también de madera. La primera puerta a la izquierda era la sala, muy espaciosa con dos grandes ventanas al corredor. Luego encontrábamos una puerta de dos batientes de vidrios de colores, la cual una vez abierta no mostraba un zaguán con ventanales a la derecha que daban hacia un patio de cemento de unos veinticinco metros de fondo por cuatro de ancho. Patio que tenía un portón hacia la calle. A  la izquierda del zaguán estaban las tres habitaciones y al terminar este se bajaba una escalera de unas seis o siete gradas de madera. Al llegar abajo encontrábamos a la izquierda también otra habitación y al fondo de esta el baño y el servicio sanitario. Siguiendo en línea recta entrábamos en un enorme salón donde estaba el comedor y a la izquierda de éste la cocina, la cual daba hacia otro patio. En la parte de atrás había un tercer patio y tres habitaciones más y un segundo baño y un cuarto de lavado.

¿Cómo fue que conocimos al doctor Aguilar Bonilla?

Viviendo en esa casa que he descrito, en el año 1946, o a principios  del 47 quizás, sucedió que mi prima Ana Flora enfermó de apendicitis. Inmediatamente se llamó al doctor de la familia, el doctor Rafael Ängel Grillo Ocampo, cuyo hermano Manuel era casado con mi tía Lucita Bustamante, hermana de mi abuela.

El Dr. Grillo la examinó y dictaminó que había que operarla, pero agregó: “lamentablemente yo no puedo hacerlo porque salgo hoy mismo de viaje al exterior”, pero agregó, “no se preocupen, les voy a enviar un médico joven que ha operado conmigo y que considero que llegará a ser uno de los mejores cirujanos de este país, pues es lo más hábil y competente que he visto entre los médicos que han operado conmigo.”

Unas horas mas tarde tocaron la puerta y al abrirla estaba un hombre muy joven, alto y bien parecido, que dijo ser enviado por el Doctor Grillo y que se llamaba Manuel Aguilar. “Pase doctor” le dijo mi madre y lo condujo a la habitación de mi prima. Luego contaba que les temblaban las piernas a mi Tía, a mi abuela, y a ella al ver un doctor tan joven haciéndose cargo de la situación. El doctor examinó y dijo “pasen la niña de inmediato al Hospital San Juan de Dios y cuando esté internada me avisan para proceder inmediatamente.

Así sucedió y la operación fue un éxito. El doctor no cobró un cinco por sus servicios y el agradecimiento y la amistad surgieron con enorme complacencia.

La muerte del Doctor Grillo.

Poco tiempo después sucedió una tragedia que enlutó a toda nuestra familia. En un viaje desde los Estados Unidos y de regreso a San José, el avión en que viajaban el Dr. Rafael Grillo y sus dos hijas, Georgina, su hija mayor y Telma, sufrió un trágico accidente produciéndose la muerte de ellos tres. La noticia fue un doloroso impacto que nos afectó a todos renovando la tragedia de la muerte de Miguel Alvarado quien también murió en un accidente en playa dominical en el año 1944.

Se dijo que los cuerpos de los tres se encontraron abrazados en la parte de atrás del avión.

La llegada de estos a San José y su sepelio fue un acontecimiento difícil de olvidar, todavía tengo en mi memoria las escenas del luto en la casa del Doctor situada en Barrio México cerca de lo que fue después el Almacén de Materiales de Construcción

El escapelo del Doctor Aguilar Bonilla.

Dado el éxito de la operación de mi prima, y a la lamentable muerte del Doctor Grillo, el joven médico Manuel Aguilar Bonilla se convirtió en el nuevo médico de nuestra familia.

Así fue como mi madre, quien venía sufriendo un padecimiento crónico de las amígdalas, sería la primera beneficiada por el hábil bisturí del Dr. Aguilar. Esto tuvo una consecuencia inmediata, a mis seis años fui a dar al quirófano, y el Dr. Aguilar me extirpó también las amígdalas y los adenoides. Yo no sabía que eran exactamente, pero desde ese día mejoró mi respiración y según decía mi madre también mi sueño. El día antes de mi operación alguien me regaló trece bolinches, y cuando me internaron en el San Juan de Dios, el único cuarto desocupado era el número trece, mi madre desafío la suerte, y así desde muy pequeño me enseñó a superar la superstición y las creencias absurdas.

No se a cuantos más de mi familia operó el Dr. Aguilar, pero además se convirtió en el médico de cabecera, y algo más, un ser intermedio ente Dios y los hombres, cuyo criterio, consejo y receta eran santa palabra que ponía fin al temor y al padecimiento. Yo fui muy enfermo, bronquitis asmática recurrente, por lo que las consultas fueron frecuentes, la vista del médico o la consulta telefónica. ¿Tiene fiebre? Sí, entonces aplíquele una serie de inyecciones de penicilina.

Luego vinieron los tratamientos recurrentes de lertigón y otras drogas que ya olvidé, para combatir el asma, la cual me acompañó hasta la adolescencia cuando dejo de afectarme, no se si fue el desarrollo o los tratamientos del Dr. Aguilar los que me curaron.

Todavía en mis tiempos de colegial seguí teniendo como doctor de cabecera al Doctor Aguilar y al finalizar la secundaria sufrí un ataque de apendicitis que casi trunca mi existencia a temprana edad. El Doctor me operó y me salvó de una peritonitis que ya me había afectado peligrosamente recurriendo a una aplicación de la penicilina directamente en el  peritoneo.

El padrinazgo del Doctor Aguilar Bonilla.

Cuando a los nueve años hice la primera comunión y luego el juramento de confirmación, el padrino que mi madre escogió no podía ser otro que aquel benefactor inigualable. Después de la ceremonia de confirmación el Dr. me invitó al estadio, por cierto me preguntó si tenía preferencia entre el béisbol y el fútbol. Me llevó en su automóvil y pasamos a recoger unos amigos del doctor. Como yo era un niño muy tímido, solo hablé para contestar las preguntas que se me hacían, tal vez por eso o por las múltiples relaciones que tenía el doctor, fue sólo esa vez que él me llevó al estadio. Eso si nunca olvidó que era mi padrino y mientras fui niño y adolescente siempre me llegó un regalo en la navidad de parte de mi padrino el doctor Aguilar Bonilla.

El Consultorio del Doctor Aguilar Bonilla.

La casa que quedaba al costado sur de la nuestra era un robusta casa de fachada simple con puerta y dos ventanas a la orilla de acera en la cual vivieron varias familias durante los años que fuimos vecinos. No se en que momento la casa se convirtió en consultorio médico, la había comprado el doctor Fernando Trejos Escalante, compañero de estudios y gran amigo del Doctor Aguilar Bonilla. Ambos pusieron sus consultorios en la casa contigua a la nuestra.

Esa fue la ocasión para mostrar nuestro agradecimiento por tanto beneficio que el doctor nos hacía, una tacita de café por la tarde, cuando el doctor estaba cansado y con hambre. La secretaria avisaba cuando estaba desocupado o hacía una pausa y nuestra buena cocinera doña Ana María Alvarado, llevaba la bandeja con el café caliente y siempre algo que lo acompañara.

Algo más sobre la Calle Primera entre avenidas seis y ocho.

En aquellos tiempos la calle primera era muy transitada y pasaba también el autobús, en aquellos tiempos le llamábamos simplemente camión, que iba al Pacífico y al Barrio Luján. Se parqueaban los carros a ambas lados de la calle ya que habiendo tanto consultorio médico y laboratorio, y el Colegio de Ingenieros en la esquina sur, la de la avenida ocho, era mucha la concurrencia.

Admiraba yo los elegante automóviles de los doctores, últimos modelos de aquellos enormes carros americanos, chevrolet, ford, pontiac, buick, etc, de los primeros años de la década del cincuenta cuando cursaba la escuela primaria en la Juan Rudín en la esquina de mi casa.

Recuerdo todavía el pontiac amarillo del Doctor Aguilar. Los choferes de los doctores pasaban limpiando los carros en nuestra acera y obviamente se convirtieron en mis amigos de infancia, entre ellos a los que mejor recuerdo eran Franklin, el chofer del doctor Aguilar y Alfredo, un señor moreno, de pelo lacio y cara simpática, siempre sonriente que le gustaba mucho conversar conmigo.

En ese ambiente yo sólo pensaba en convertirme algún día en médico y me personificaba en toda aquella legión de ilustres doctores que pasaban al frente de mi casa cuando parqueban sus carros y entraban en los consultorios. La calle primera me resultaba siempre muy interesante y yo conocía el nombre de cada médico, su chofer y su carro. Había algunos que manejaban su automóvil porque o no tenían chofer o cuando estos andaban cobrándoles las cuentas.

Ya finalizando la década, el Doctor Aguilar compró propiedades en el barrio y construyó consultorios médicos , uno al frente de donde viviamos, donde no se trasladó, y otro a la vuelta, sobre la avenida seis, donde puso su nuevo y elegante consultorio.

La admiración y los ideales de la Infancia.

El médico es una figura muy importante para la mayoría de la gente, más lo era en aquellos tiempos cuando la seriedad y el señorío de los médicos era realmente admirable, cuya sola presencia y su criterio causaban impresión benéfica y confianza.

Dentro de ese ambiente y esa cultura dominante en aquellos tiempos entre todas las personalidades ilustres en el campo de la medicina, que conocíamos o habiamos conocido directa o familiarmente, como era el caso del doctor Grillo, el doctor Quirós, el doctor Cubero, el Dr. Saenz, por citar los más conotados, destacaba la bondadosa seriedad del Doctor Manuel Aguilar Bonilla.

Imagínese el lector lo que era para mi, un niño que creció sin conocer a su padre, en un hogar de mujeres trabajadoras, luchadoras y al mismo tiempo absolutamante honestas, la figura de ese doctor, siempre dispuesto a servirnos, sin ningún interés ni paga, que nos mostraba la amistad y el respeto más noble que alguien pudiera mostrarnos,  y que al mismo tiempo era mi padrino.

El Doctor Aguilar Bonilla fue la persona más noble y más buena que he conocido. Tuve el privilegio de haber gozado de su bondad y de su sapiencia; no hay palabras para poder expresar todo el beneficio que recibí de él en mi infancia y en mi juventud.

Algunas publicaciones acerca de la vida del Dr.Aguilar Bonilla

Apuntes genealógicos sobre el Dr. Manuel Aguilar Bonilla.

Manuel Aguilar Bonilla nació el 17 de mayo de 1920 en San José y falleció el 23 de julio de 2011 a la edad de 91 años.

Fueron sus padres don Manuel Aguilar Morúa y doña María Teresa Bonilla Gutiérrez.

Don Manuel Aguilar Morúa nació y fue bautizado el 18 de enero de 1883 en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen en la Ciudad de Cartago con el nombre de Manuel Antonio de Jesús Aguilar Barquero, siendo hijo de Francisco Aguilar Barquero y de Natalia Morúa Ortiz.

El Dr. Manuel Aguilar Bonilla no conoció a su padre ya que este murió a la edad de 36 años en el año 1920, el domingo 14 de marzo cuando el Dr. aún no había nacido. Le tocó crearse en una familia sin padre como también había sido la circunstancia de su abuelo don Francisco Aguilar Barquero, quien tampoco conoció a su padre. La familia tenía ya dos hijos, María de los Ángeles y Francisco, de tal manera doña María Teresa tuvo a su cargo la crianza de tres hijos.

Curiosamente don Manuel Aguilar Morúa murió de gripe española, en una epidemia que afectó al país precisamente cuando su padre don Francisco Aguilar Barquero era presidente de la República.

Don Manuel Aguilar Morúa era abogado igual que su padre y había colaborado con este en su gobierno ejerciendo la comandancia de plaza de San José.

Don Manuel y doña María Teresa habían contraído matrimonio el 18 de agosto de 1907 en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de la Ciudad de San  José.

Doña María Teresa era hija de don Aquiles Bonilla Carrillo y de doña María de la Gloria Gutiérrez Saldos, había nacido y fue bautizada el 5 de abril de 1885.

Nota genealógica sobre los abuelos del doctor Aguilar Bonilla:

1. Francisco Aguilar Barquero.

Fue bautizado el 21 de mayo de 1857 en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Cartago con el nombre de Francisco Samuel de Jesús Barquero, hijo de María del Sacramento Barquero.

Su matrimonio tuvo lugar el 20 de septiembre de 1880 en San Rafael de Cartago donde nuevamente uso el nombre de Francisco Samuel Barquero. La novia se anotó como Clara Natalia Morúa.

En los bautizos de los hijos de este matrimonio los nombres anotados de los padre fueron Francisco Aguilar Barquero y Natalia Morua.

El padre de don Francisco se llamó don Francisco Aguilar Cubero y falleció un mes antes de su nacimiento. Precisamente en la batalla de la Campaña Nacional que tuvo lugar el día 11 de abril de 1857.

La genealogía de don Francisco Aguilar Cubero es la siguiente:

Padres: don Joaquín Aguilar y doña María de los Santos Cubero

Abuelos: doña Juana María Aguilar Román  y,

don Vicente Cubero y doña Antonia Francisca Escalante y Paniagua.

Segundos abuelos:
don Lorenzo de Aguilar (Lorenzo de madrigal Diego de Aguilar) y doña Anna Manuela  Román.

Don José Cubero( compró su libertad en 1746) y doña Juana Cubero(N. 1730 y F.1775)

Doña Josefa Escalante y Paniagua.

No tengo información sobre la genealogía de doña María del Sacramento Barquero.

2. Doña Natalia Morúa Ortiz.

Genealogía:

Padres:

Don Rafael Morúa y Quirós y doña María Clara Ortiz

Abuelos:

Don Joaquín Morúa y doña Dolores Quirós.

Don Joaquín Ortiz y doña María de los Ángeles Campos.

Segundos abuelos:

Don José Gregorio Morúa y doña Josefa Piedra

Don Hermenegildo Bonilla y doña Benita Ortiz Montoya.

Doña Manuela Campos.

Terceros abuelos:

Doña Francisca Tomasa Madrigal Montoya-etiam-Ortiz Montoya (madre de doña Benita)

Hija del Teniente de Capitán don Diego de Madrigal-etiam_Diego Ortiz del Castillo Madrigal y de doña Ana Montoya y Alfaro.

Doña Ana era hija de don Francisco Montoya Benavides y de doña Gertrudis de Alfaro y Oviedo.

3. Don Aquiles Bonilla Carrillo.

Nació en el año 1843 y muere el 21 de junio de 1925 en San José a los 82 años de edad.

Genealogía:

(Tomando a don Aquiles como número 1 seguiremos con numeración creciente de tal manera que el padre sea el número doble al del hijo)

Padres:

3.2 Don Manuel Antonio Bonilla y Nava. Nació en 1805 y murió en 1880

3.3 Doña María de Jesús Carrillo Morales. Casados el 17 de mayo de 1830.

abuelos:

3.4 Don Felix de Bonilla Salmón_Pacheco

3.5 Doña María Catalina Nava del Corral

3.6 Don Basilio Carrillo Colina.

3.7 Doña Jacinta Morales Sanabria

segundos abuelos:

3.8 Don Pedro León Bonilla y Alvarado.

3.9 Doña María Silvestre Salmón_Pacheco Sarmiento.

3.10 Don José Joaquín de Nava y Cabezudo.

3.11 Doña Joaquina Tomasa López del Corral Arburola.

3.12 Don Joseph Benito Carrillo Vidamartel.

3.13 Doña María de Jesús Gutierrez (Colina).

3.14 Don Carlos Morales

3.15 Doña Josefa Sanabria.

terceros abuelos:

3.16 Don Joseph Nicolás Bonilla

3.17 Doña Lucía de Alvarado

3.18 Don Juan José Salmón_Pacheco Serrano.

3.19 Doña María Francisca Sarmiento de Sotomayor y Ortiz de Rosas.

3.22 Don José Antonio López del Corral y Salmón Pacheco.

3.23 Doña Francisca de Arburola y Ribaren.

3.24 Don Manuel de la Trinidad Carrillo Sanabria.

3.25 Doña Juana Nicolaza de Vidamartel

3.26 Don Juan Francisco Colina

3.27 Doña Manuela de Jesús Gutiérrez

cuartos abuelos:

3.34 Don Pedro de Alvarado

3.35 Doña Angela de Guevara

3.36 Don Dionisio Salmón Pacheco y Abarca

3.37 Doña Francisca Serrano de Reyna Salmón_Pacheco

3.38 Don José Nicolás Sarmiento de Sotomayor y Vanegas

3.39 Doña María Catalina Ortiz de Rosas Alvarado

3.44 Don Antonio López del Corral Hernández

3.45 Doña Antonia Salmón Pacheco Abarca.

3.46 Cap. Lorenzo de Arburola y Ribaren

3.47 Doña Josefa Hoces Navarro

3.48 Sarg.Aparicio Carrillo Córdoba

3.49 Doña María del Rosario Sanabria,

3.51 Doña Manuela VidaMartell.

3.52 Don Estevan Colina.

3.53 Doña María Diaz Alonso.

quintos abuelos:

3.68 Don Pedro de Alvarado

3,69 Doña Catalina de Vida Martell

3.70 Don Alvaro de Guevara

3.71 Doña María de Saenz

3.72 Cap.Antonio Salmón Pacheco

3.73 Doña Luisa de Abarca.

3.74 Don Francisco Bruno Serrano de Reyna y Lisalde

3.75 María Leocadia Salmón Pacheco  y Abarca.

3.88 Don Antonio del Corral

3.89 Doña Bernarda Hernández

 

 

3. 136 Don Gil de Alvarado Benavides

3.137 Doña Juana de Vera y Sotomayor Ramiro Corajo.

 

4. Doña María de la Gloria Gutiérrez Santos ( María de la Gloria Gutiérrez Guzmán Portocarrero y Saldos *)).

padres:

4.2 Don Rafael Gutiérrez García

4.3 Doña Marcelina  Guzmán Santos ( *) Saldós)

abuelos:

4.4 Don Atanasio Gutiérrez Libarabal (Lizaurzábal *))

4.5 Doña María Josefa del Pilar García.

4.6 Don Joaquín Eufrasio Guzmán Portocarrero y Saldos.

(Presidente de El Salvador 1845-1846 y 1859)(Nació en Cartago en 1801 y murió en San Miguel en 1875)

4.7 Doña Paula Saldos ( o Saldós)

 segundos abuelos:

4.8 Don Alonso Gutiérrez

4.9 Doña María Josefa Libarabal

4.10 Don Joseph Manuel García de Arqueta.

4.11 Doña Josefa Salvadora Ramírez

terceros abuelos:

4.20 Sarg.Mayor Don Julián García de Arqueta

4.21 Doña Anna Sancho de Castañeda

4.22 Don Phelipe Ramírez

4.23 Doña Juana de Otárola

cuartos abuelos:

4.40 Don Manuel García

4.41 Doña Antonia Arganda Loaines

4.42 Don Juan Sancho de Castañeda

4.43 Doña Juana de Hurtado.

*)Fuente :Pablo Saxe

Nota Genealógica sobre el Dr.Grillo Ocampo.

Rafael Ángel de Jesús Grillo Ocampo nació el 16 de noviembre de 1901 y fue bautizado el 12 de julio de 1902, siendo hijo de don Manuel J. Grillo y de doña Eudoxia Ocampo. Se casó el 15 de agosto de 1928 en San Rafael de Cartago con doña Carmen Rivera Ortiz (María del Carmen Jesús Josefa Rivera) Hija de don Ramón J. Rivera y de doña Agustina Ortiz.

Georgina María de la Trinidad Grillo Rivera nació el 21 de julio de 1929 y Telma María del Carmen Grillo Rivera el 27 de diciembre de 1931.

Don Rafael y sus hijas Georgina y Telma murieron en un accidente aéreo en los Estados Unidos de América el 30 de mayo de 1947.

El Doctor Grillo fue Presidente del Congreso Constitucional en el año 1945.

Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante

5 de octubre de 2011

Comments
4 Responses to “Manuel Aguilar Bonilla (Genealogía)”
  1. Pablo Saxe I. dice:

    Estimado don Jorge: En primer término quiero felicitarlo por sus grandes contribuciones a la historia y genealogía de Costa Rica. El otro asunto es referirme a la genealogía de el Dr. Aguilar Bonilla. El desciende de don Atanasio Gutiérrez de Lizaurzábal, hermano de don Agustin.
    En cuanto a la Sra. Da. María de la Gloria Gutiérrez Saldós (como se les conoció en Cartago), en realidad se trató de doña María de la Gloria Gutiérrez Guzmán Portocarrero y Saldós (nietea de don Atanasio y nieta por el lado materno dedon Joaquín Eufrasio Guzmán Portocarrero y Ugalde, cartaginés, expresidente en 3 oportunidades de El Salvador. Tengo aproximadamente 5 años de estar elaborando la genealogía de los descendientes de don Atanasio (de el cuál desciendo). Al agradecerle su atención se despide atentamente, Pablo Saxe I.

  2. luis guerra dice:

    Desciendo del capitán Don Juan de Bonillas, quien estuvo en tiempos de la colonia de testigo de la fundación de Valle Dupar-Hoy Valledupar, capital del dpto del Cesar, Colombia en 1.550-, les agradezco si tienen datos por ahí del merncionado capitán, que me sirven de mucho para los estudios genealógicos que estoy escribiendo…

    Gracias

    Mi correo es: malu1989@live.com

  3. Bryan A. Madriz dice:

    Buenas tardes!

    Agradecería se me ayudara con los datos de mi familia, de la cual supongo somos de la misma casta de los Bonilla, mi abuela se llamada María de los Ángeles Bonilla Bonilla quien era hija de Don Victor Manuel Bonilla Gutiérrez y este a la vez hermano de Don Aquiles Bonilla Gutiérrez, personajes de la época, son los únicos datos que tengo hasta el momento y deseo saber el origen genealógico de mi familia, por favor escribirme, mi correo es bryan-acu@hotmail.com

    • jorgehjimenez dice:

      Los Bonilla Gutiérrez son hermanos de doña María Teresa Bonilla madre del Dr. Manuel Aguilar Bonilla, y por lo tanto hijos de don Aquiles Bonilla Carrillo, cuya genealogía usted podrá tomar de esta página.

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