Minor Keith:El regreso de su colección arqueológica.

¿Fue Minor C.Keith un arqueólogo aficionado, o fue un simple huaquero?

En el presente año 2011 se anunció la devolución de la colección de piezas de arte indígena que don Minor C.Keith se llevó de Costa Rica entre 1871 y 1910, y donó a su muerte en 1929 al Museo de New York y otro u otros  museos de los Estados Unidos de América.

Veamos como se dio la noticia en Costa Rica:

El Museo de Brooklyn ha decidido devolver a Costa Rica casi 4.000 piezas arqueológicas precolombinas que forman parte de la Colección Minor Keith, un auténtico tesoro histórico-artístico donado a la institución por el constructor del ferrocarril costarricense. El museo neoyorquino posee unas 4.000 obras realizadas en oro, jade, cerámica y otros materiales procedentes de la colección del magnate y devolverá el 90 por ciento de ellas, aunque se quedará con unas quinientas.

Sandra Quirós, directora del Museo Nacional de Costa Rica, no sabe aún qué piezas han decidido quedarse los gestores del Museo de Brooklyn y cuáles regresarán a su país de origen como resultado de la “depuración del inventario” de la institución neoyorquina. En estos momentos, su mayor preocupación es abrir hueco en sus propias instalaciones para acoger la avalancha de piezas arqueológicas que empezarán a llegar a San José durante las próximas semanas.

La primera entrega se realizará en New York con un total de 1.000 piezas que el Museo Nacional de Costa Rica deberá repatriar por sus propios medios. Eso, en sí mismo, es ya un problema, dado el escaso presupuesto con que cuenta la institución cultural, por lo que tuvo que pedir ayuda al Instituto Nacional de Seguros, que aportará los 45.000 euros necesarios para el transporte del primer lote. El rescate de otras 3.000 piezas se retrasará hasta 2013 para poder solventar las carencias logísticas.

La Colección de Minor Keith se gestó entre 1871 y 1910, cuando el aventurero estadounidense americano se estableció en Costa Rica para impulsar la construcción del ferrocarril que comunicaría la capital del país con el puerto de Limón, en la costa del Caribe. Allí se casó con la hija del primer presidente costarricense, José María Castro Madriz, y amplió el espectro de sus inversiones al cultivo del banano y a la explotación de una mina de oro. Durante su estancia en el país centroamericano consiguió reunir más de 16.000 obras de Arte de todas las culturas precolombinas que sus herederos donaron a diferentes museos estadounidenses americanos cuando Keith falleció, en 1929.

Algunas de las piezas más interesantes de la colección quedaron en el Museo de Brooklyn, el barrio neoyorquino donde Minor Keith había nacido en 1848. El Museo es uno de los más antiguos de los Estados Unidos y sus colecciones ilustran la evolución cultural de los últimos 5.000 años, desde el antiguo Egipto hasta el Arte contemporáneo. A treinta minutos en metro del centro de Manhattan , sus instalaciones reciben cada año la visita de más de medio millón de personas.

Ya en el mes de septiembre las primera parte de la colección de 981 piezas llegó al pais.

Leamos también como se dio la noticia:

Museo de Brooklyn devolvió casi 1.000 objetos precolombinos a Costa Rica
29 de septiembre de 2011 18:10

El Museo Nacional de Costa Rica mostró este jueves a la prensa cerca de 1.000 piezas arqueológicas, parte de una colección de más de 3.000 que se hallaban bajo custodia del Museo de Brooklyn, Estados Unidos, y que empezaron a ser repatriadas.

La muestra forma parte de una colección mucho mayor que perteneció al empresario estadounidense Minor Keith, quien presidió la subsidiaria de la United Fruit Company en Costa Rica a principios del siglo pasado, según un informe del Museo de Costa Rica.

Keith llegó a acumular unas 16.000 piezas que recolectó en fincas bananeras en la zona del Caribe costarricense, cerca del sitio arqueológico Las Mercedes, uno de los dos más importantes del país.

La colección de Keith se fraccionó entre diferentes museos estadounidenses y más de 3.000 piezas llegaron al Museo de Brooklyn, que ha decidido repatriar el 90% de la colección a Costa Rica.

Entre el lote devuelto hasta ahora se encuentran objetos de cerámica, piedar, oro y jade, que en general se encuentran en buen estado de conservación, aunque hay algunas fracturadas, que podrían restaurarse, informó la institución.

Se espera que la totalidad de la colección, menos el 10% que conservará el Museo de Brooklyn, pueda ser retornado en el transcurso de dos o tres años, según el informe.

“Los objetos no cuentan con contexto arqueológico ya que no fueron excavados científicamente, aún así son una gran fuente de información para las investigaciones que los arqueólogos del Museo Nacional realizan en la zona”, indicó un comunicado oficial.

¿Cuál es la historia de esta famosa colección de arte indígena costarricense?

Vemos los que nos cuenta Watt Stewart en su libro ” Keith y Costa Rica” traducción de José B.Acuña (ed.Costa Rica.1976).

“Capítulo XIII Keith, coleccionista de antiguedades”:

“Con el transcurso de los años en Costa Rica, Keith acumuló una inmensa colección de artefactos indígenas pertenecientes al período pre colombino……era (llegó a ser) indudablemente la colección mayor  de arte primitivo costarricense.

……….

(¿Cómo fue que Keith se intesresó por la arqueología?)

“El interés de Keith por el arte indígena nació de un afortunado accidente. entre sus muchas plantaciones de la región caribe, había una que llevaba el nombre de mercedes”. Estaba situada en el valle del rio Santa Clara, un afluente del Reventazón, que bajaba del norte. Una noche la plantación fue azotada por un pequeño huracán. Entre las varias descortesías cometidas por el huracán estuvo la de botar un árbol gigantesco que crecía cerca del campamento. Cuando a la mañana siguiente, los trabajadores se dedicaban a observar los destrozos, uno de ellos capto el brillo de oro de un objeto , incrustado en la sólida masa de tierra que se encontraba entre las raices del árbol caído……………”

…..

“Cuando se acabó de limpiar la raíz del árbol, Keith tenía en su poder nada menos que treinta objetos de oro; eran bellos y mostraban un alto grado de habilidad en sus orfebres.”

“En los años subsiguientes un sinnúmero de estos especímenes fueron descubiertos , algunos por Keith o por sus agentes, muchos por distintas personas. Corrientemente están hechos de oro puro, formados a veces de una masa sólida, a veces huecos; en ocasiones, como sucede con los objetos de mayor tamaño, con el oro incrustado. Representan pájaros, pumas, ranas,serpientes, dioses míticos……………..”

“Así, con el descubrimiento de los tesoros de la “Mercedes”, Keith entró en su face arqueológica y antropológica. Puso a sus hombres a excavar lo que a él le parecía ser un cementerio indígena. Algunas de las escavaciones fueron dirigidas , al principio, por don Jesús N. Alpisar, un buen hombre que desgraciadamente no era un arqueólogo diestro. El antropólogo  norteamericano, J.Alden Mason (Costa Rica stonework,the Minor Keith Colection), afirma que Alpízar desenterró más de diez mil piezas de arte y de artesanía. Extensas escavaciones fueron ejecutadas también por el arqueólogo sueco, Carl Hartman, en 1896 (Archeological Researches in Costa Rica). Con respecto a los materiales obtenidos del Cementerio N° 3 escribe Mason:

“Fue un montículo ( donde se localizó el Cementerio N°3) en donde se encontraron tumbas hondas posiblemente de caciques y de las que se extrajeron muchas piezas de oro, tabletas de piedra, piedras de sacrificio y otros objetos finos….”

” Cuando no desenterrabamos piedras de sacrificio o tabletas en las tumbas menores, tropezábamos con asientos, salvillas y objetos ocasionales de jade , oro y cobre…”

Poca duda existe acerca de que las “Mercedes” era un sitio de gran importancia religiosa y ritual de Costa Rica; los restos culturales son muy superiores, en general, a los que se han encontrado en otras partes de Costa Rica y Panamá y de naturaleza , arte y técnica que sólo se podría desarrollar bajo la urgencia de sentimientos religiosos(Mason, obra citada).

” El interés de Keith vino a ser tan grande que coleccionó y compró piezas sacadas de la altiplanicie costarricense, en la región de San José, así como de la frontera panameña y de la zona noroeste del país o sea de la provincia de Guanacaste (Mason, o.c.).”

“La colección de Keith fue gradualmente llevada a los Estados Unidos donde, hasta el año 1914, permanecía en su casa de habitación, una inmensa obra de marco situada en las vecindades de Babylon, Long Island. Parte de ella estaba expuesta en el “curio room” (cuarto de curiosidades). Toda la colección estaba catalogada. Consistía de 16.308 piezas, de las cuales 15.527 estaban registradas en el catálogo general y 881 en un catálogo especial para los ornamentos de oro y jade (Mason, o.c.). En 1914  Keith prestó la colección al American Museum of Natural History (Museo Americano de Historia Natural) de New York. Una parte de la colección se exhibió en este Museo; las restantes se depositaron en el Museum of the American Indiana ( Museo de los Indígenas Americanos), Heye  Foundation, también de New York (Mason,o.c.).”

Watt Steward afirma más adelante en su libro que el visitó el Museo de Brooklin y entrevistó a Miss Flora Siegel quien le mostro la parte de la colección que se encontraba en el  Museo y la cual constaba de 1054 piezas de oro, 67 de jade, 6 de cobre y 4000 de piedra y cerámica, exediendo las de cerámica a las de piedra.

También visitó El American Museum of Natural History en New York. Allí Miss Bella Weitzher le dio los datos acerca de la colección de Keith en ese Museo: piedra miscelanea 82, oro 332, jade 68, cobre 6 y cerámica 4058.

Termina Sterward diciendo:

El resultado es que estos dos museos conservan lo que es indudablemente la colección más abundante y valiosa de los tesoros arqueológicos de Costa Rica…..”

La respuesta a la pregunta inicial.

Minor Keith fue “el dueño” de la mitad de Costa Rica, siendo más un hombre de acción que un hombre de estudio. El no midió, ni valoró, el tesoro arqueológico que usurpó. Lo hizo en las mismas condiciones y consideraciones que los anteriores conquistadores de nuestro país. Pero con un diferencia esencial y trascendente, el no necesitó del oro para financiar su o sus empresas. En tal sentido lo vió como un coleccionista que se enriquece guardando su tesoro.

Eso significó la preservación del tesoro arqueológico que fue guaqueado sin ningún estudio ni orden sistemático. Eso mismo que él hizo a gran escala lo hicieron cientos o tal vez miles de guaqueros en los siglos pasados, con lo cual se dificultó en gran medida la historia de la Costa Rica precolombina.

Sterward termina el capítulo XIII de su libro diciendo lo siguiente:

No hay duda de que Keith tuvo gran interés en estos tesoros arqueológicos. La Sección citada de su testamento (*) comprueba que sus motivos no eran de lucro sino de coleccionista. Su afán por recogerlos revela que, probablemente, para él esto constituía una afición (hobby) con lo que lograba un descanso de las intensas  y a menudo irritantes operaciones del mundo de los negocios. Sea cual fuere el verdadero motivo, él prestó , en su territorio un servicio de gran valor no sólo para la cultura en general, sino para la causa de la historia arqueológica y etnológica de Costa Rica”

Steward nos dice una verdad, pero la juzga con gran ignorancia de lo que es la arqueolgía, la etnografía y la antropología. Y ese fue precisamente el defecto que encontramos en el “hobby” de Mr Keith, haciendo con Costa Rica y sus tesoros arqueológicos un juego y una distracción.

(*) “Mi colección de oro antiguo, en este momento en exhibición en el American Museum of Natural History en la ciudad de Nueva York, la doy, lego y dono al antedicho American Museum of Natural History, absolutamente…”  Minor Keith, Sección IV de su testamento, fechado en West Islip, New York, el 5 de febrero de 1929.

Fuentes: Mason J. Adler:”Costa Rica Stone Work; the Minor C.Keith Collection” (A.M.of N.H. New York 1944).

Archeological Researches in Costa Rica, C.V. Hartman, Estocolmo 1901.

Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante

octubre 12 de 2011.

Hoy 8 de julio de 2013 me informé en le Museo Nacional de Costa Rica y me dijeron lo siguiente:

La colección repatriada en el 2011 consta de aproximadamente novecientas piezas y se encuentra en un edificio perteneciente al Museo Nacional situado en Pavas enfrente del Hospital Psiquiátrico. No está en exhibición actualmente.

Tampoco se ha repatriado el resto de la colección devuelta por el Museo de Brooklin.

 

JHJB

 

Comments
One Response to “Minor Keith:El regreso de su colección arqueológica.”
  1. Cecilia dice:

    Donde u cuando se puede visitar esta coleccion?

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